Gurb: "Buenas noches, soy su nuevo vecino de casa. Perdone si le molesto a esta hora. Lo que pasa es que a medio de cocinar me he dado cuenta que me faltaba el arroz. ¿Le importaría prestarme una tazita? Se la devolveré mañana por la mañana en cuanto abran los supermercados (sobre las 5)".
Vecina: "No te preocupes. No hace falta que me lo devuelvas, ni mañana ni nunca. Para estas emergencias estan los vecinos",
Gurb: "Muchas gracias, muy amable. Hasta luego".
Gurb: "Perdone otra vez. Me harían falta también dos cucharadas de aceite".
Vecina: "Ningún problema. Toma. Aquí está".
Gurb: "Lo siento muchíssimo. Tendría también una cabeza de ajos. Es que me he dado cuenta que sin aroma no se puede cocinar".
Vecina: "Claro, sin aroma no se puede cocinar .... Toma y qué aproveche!".
Gurb: "Hola. Estoy aquí otra vez. Disculpa si le molesto. Es que acaba de salirme ganas de espaguettis y sin tomate no puedo cocinarmelos. Podría prestarme cuatro tomates pelados sin pepitas que se me quedan en el estomago?".
Vecina: "Pero, por díos... El arroz no te gustaba? Aquí tienes los tomates. Hasta mañana".
Gurb: "Hola otra vez. No le importaría si ahora le pido sal, pimienta, perejil y azafrán?".
Vecina: "No, nos los tengo. Adios".
Gurb: "Pero seguramente tendrá docientos gramos de alcachofas ya hervidas, guisantes y judias tiernas...?".
Vecina: "Claro, acabo de cocinarme un plato de alcachofas".
Gurb: "Se lo juro, esta es la última vez. Es que no puedo quedarme sin medio kilo de gambas peladas, cien gramos de rape, doscientos gramos de almejas vivas...".
Vecina: "Mira, toma dos mil pelas y vete a comer al restaurante que ya me voy a dormir".